lunes, 14 de diciembre de 2009

So give me coffee and tv easily...

En realidad eran las 12 del día cuando se despertó la taza de café en el fregadero. Con dolor de asa y sabor de café recordó como es que odiaba tanto su vida... Primero era la taza más brillante del estante de la tienda y ahora desportillada del canto y opaca por el uso y las inmisericordes fibras se sentía fea, usada y taciturna.

La pobre taza se sentía impotente por no poder hablar y exigir a grito pelado que no le vertieran el café tan caliente, le parecía estúpido que lo sirvieran a esa temperatura si de todos modos le pondrían agua fría para mediar su temperatura... ¿Porqué no fui una martinera? preguntaba sollozante la pinche taza quejumbrosa...

Los mudos lamentos del añil traste viéronse interrumpidos por manipuladoras manos con guantes rosas de latex que le fregaron con inmisericordes fibras que siguieron a un chapuzón de agua y jabón líquido para después darse un nuevo chapuzón en agua corriente.

Mientras la taza pendía bocabajo sobre el escurridor, la taza exclamando ofensas que podrían bien sonrojar a un albañil se preguntaba: ¿para qué carajos usan guantes si el jabón dice que no maltrata las manos?

One Love!

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