jueves, 4 de junio de 2009

Si las cosas que uno quiere se pudieran alcanzar, tú me quisieras lo mismo que 20 años atrás...

"Ella llevaba una camisa ardiente
Ella tenía ojos de adormecedora de mares
Ella había escondido un sueño en un armario oscuro
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza

Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos
Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla

(...) Era hermosa como un cielo bajo una paloma"

--Vicente Huidobro.




Cumplí 26 años, quería o por lo menos tenía la intención de escribir algo ese día, pero la verdad es que no pude, aunque tenía varias razones por las cuales escribir; un cumpleaños es algo así como un año nuevo personal, sólo que sin uvas y propósitos, pensándolo bien, eso es opcional, cada quien festeja su cumpleaños como quiere y yo lo festejé como quise.

La verdad es que tengo muchas cosas buenas que escribir, por ejemplo que sobreviví el año, 2 atentados directos contra mi vida casi lo impiden, hago lo que me gusta, sigo en mi noble cruzada de alcanzar mis metas y voy bien o por lo menos no he hecho nada malo hasta el momento, tengo a mi familia, tengo a La Familia, tengo excelentes amigos y con unos cuantos detalles más estaría más que satisfecho, feliz con mi vida actual, pero no es así.

Desde hace algún tiempo ya, mis motivos más inmediatos que jalan el gatillo que activa mis dedos sobre el teclado son bastante añiles, esta no es la excepción y no es algo que me guste, al contrario, podría decirse que me molesta bastante, básicamente por que eso me reduce a un lastimoso estado en el cual sólo escribo tonterías melancólicas para satisfacer mi necesidad exhibicionista, pero ya alguien que me conoce demasiado lo dijo: "tu vida es muy pública"...

Para describir mi situación actual tendría que escojer las palabras: "not so happy sunshine" y podría echarle la culpa a muchas cosas, a los medios electrónicos que me enteran de cosas que sólo bajan mi auto estima, al cansancio por el exceso de trabajo, a las tempestades solares, pero honestamente, todo se reduce a que soy medio pendejo y no logro superar lo que ni siquiera me está deteniendo, la vida sigue igual que la noche sigue al día y yo sigo, pero de vez en cuando, todavía me acuerdo y días como hoy me acuerdo más que otras veces y es tan vívido el sentimiento que es imposible negar la presencia de la gran mentira que dije un cierto día, el último día, cuando aposté todo mi resto a la mejor propuesta que jamás hice, cuando prometí lo que supe que no podría cumplir.

One Love!