martes, 31 de marzo de 2009

Was she told when she was young that pain would lead to pleasure? ...Will she still believe it when he's dead?

"...Alveolo beodo de violo
es la sed de ella ella y sus vertientes
lentas entremuertes que estrellan y disgregan
aunque Dios sea su vientre
pero también es la crisálida de una inalada larva de la nada
una libélula de médula
una oruga lúbrica desnuda sólo nutrida de frotes
un chupochupo súcubo molusco
que gota a gota agota boca a boca..."
--Oliverio Girondo.

No hay ningún desastre natural que sea capaz de causar la devastación que deja a su paso una mujer, no hay una fuerza de la naturaleza equiparable a la magnitud destructiva posible que posee uno de esos seres forjados de belleza pura.

Las mujeres son seres esquivos de finas formas y letales desenlaces, con la mente clara en su necesidad de ser idolatradas a sabiendas de que los medios para lograrlos son desgastantes manipulaciones y siniestros modos que cínicamente propinan a los hombres.

Dignas merecedoras del legado de Eva, pérfidas musas que a la usanza de sirenas embelesan y encandilan con venenosos cánticos y falsas promesas a los hombres hacia su propia destrucción, tan sólo por el morboso afán de reír en la cúspide de su satisfacción.

Inmisericordes, flotan etéreamente por el mundo de un lado a otro sembrando discordias y rompiendo ilusiones entre los hombres que ilusamente cruzan su camino con ánimos buenos e intenciones puras, buscando no la felicidad, más bien rechazándola y dejando a su paso una estrepitosa estela de desolación perfumada de flores y magnificencia.

No todo en la vida de estas tentaciones encarnadas es lindo y es donde su maldición les aflije, pues ante su peregrino andar a través de senderos interminables pavimentados con sueños, ilusiones y falsos cuentos de hadas, destrozan los corazones de aquellos que en realidad las amaron, puñado de ilusos que les ofrecen su vida en tributo, para obtener a cambio sólo tristeza ante su inminente partida y justo es esa la razón de su infelicidad, pues persiguiendo quimeras cegadas por brillos falsos y fantasiosos son bajadas de su estatus de diosas al toparse de frente con la realidad con un halo masoquista pues saben que en realidad no hay nada mejor que lo ofrecido, pero intentan aún así encontrar aquella meta inexistente.

La mujer, un género tan basto que sólo es posible generalizarlo por su belleza y sus errores...



One Love!

miércoles, 25 de marzo de 2009

Is there anybody going to listen to my story, all about the girl who came to stay?

"aunque tal vez sea un espejismo
un paradigma
un eromito
una apariencia de la ausencia
una entelequia inexistente
las trenzas náyades de Ofelia
o sólo un trozo ultraporoso de realidad indubitable
una despótica materia
el paraíso hecho carne
una perdiz a la crema."
--Oliverio Girondo.


No hay ningún desastre natural que sea capaz de causar la devastación que deja a su paso una mujer, no hay una fuerza de la naturaleza equiparable a la magnitud destructiva posible que posee uno de esos seres forjados de belleza pura.

Las mujeres son la única explicación lógica y tangible para la existencia de este universo, tan ajeno a nosotros y tan propio de ellas.

Tratar de decifrar los enigmas de una mujer sería tratar de entender como el brillo de las Pléyades palidece ante el resplandor que irradian sus ojos, sería tratar de describir su tacto, ese tacto que se queda impregnado como tatuaje de sangre y fuego en la piel, su sabor de primavera infinita, fresco, dulce y purísimo como agua de manantial, su calor que abrasa el corazón con la fuerza de mil soles y es esa misma intensidad la destinada a reducir a cenizas al hombre, ¿cómo resistir sus encantos? La brillante cascada de sus cabellos agitados a capricho por el aire, su risa que resuena como el coro de mil serafines destrozando la incertidumbre y la pena que nos aqueja, sus ambivalentes curvas que incitan al pecado ceñidas de un halo de pureza virginal y su olor tan embriagante, capaz de desencadenar adicciones muy superiores a la de cualquier psicotrópico...

No existe nada comparable a la sensación de estrechar entre los brazos propios a las hijas de Eva, el mundo cobra sentido en el justo instante en el cual has de proveer cobijo sobre ellas aunque sea meramente efímero, es imposible evitar que el corazón apure su marcha ante la cercanía de la perfección que erigida cual templo magnifico ajustado al talle de un cuerpo tan frágil, tan fuerte pero tan preciso como el ritmo de las estrellas.

No existe otra razón en este cúmulo de materia cósmico que no sea en favor de la féminas, aquellas musas que cruzan sutilmente la bóveda celeste nocturna irradiando su luz, algunas se quedan e iluminan perenemente la noche de nuestra existencia, otras en su vuelo peregrino dejan más oscuridad que el más intenso negro, pero todas son una razón válida y justa por la cual dar la vida.

One Love!

miércoles, 18 de marzo de 2009

But I'm taking a Greyhound on the Hudson River Line, I'm in a New York state of mind...

"En vano amenazas, Muerte,
cerrar la boca a mi herida
y poner fin a mi vida
con una palabra inerte.
¡Qué puedo pensar al verte,
si en mi angustia verdadera
tuve que violar la espera;
si en vista de tu tardanza
para llenar mi esperanza
no hay hora en que yo no muera!"
--Xavier Villaurrutia.


Generalmente me expreso sobre la muerte de un modo especulativo, pero, esta entrada no es una de ellas, esta vez escribiré de la muerte tangible, cuya ausencia de presencia es inequívoca señal de la ausencia de vida.

El día de hoy murió una amiga de mi familia, Beatríz González, mejor conocida como "Concha" o "Tichi", nació un primero de enero de 1929 en Victoria de Durango y fue reina de belleza del estado, radicó en el D.F. a partir de 1954 en la Condesa en la misma calle en la cual ha vivido toda mi familia (materna) desde los 20's.

Su madre tenía una tienda de ropa femenina en la misma colonia, por lo cual se hicieron amigas de mi bisabuela y de toda mi familia, ella y su hermana también fallecida vieron crecer a mi madre y mis tíos y a mi hermana y a mí nacer, tomando en cuenta la significativa cantidad de años de convivencia, ella para mí era una especie de tía y una muy querida debo añadir.

El día de hoy pese a encontrarme en cuarentena exigida por otra enfermedad de tercer mundo que me aqueja (parece que las estoy coleccionando), me vi en la obligación de salir de mi domicilio y caminar los aproximados 70 mts que han de separar nuestras puertas para así hacer acto de presencia en su velorio.

El velorio que contó con un ataúd de madera cerrado como principal actor fue muy poco concurrido y en mi increíble ego no obstando la pena que me embarga, que no es poca, me puse a pensar en mi propio funeral, ¿cómo será mi funeral? ¿Qué será de mi materia cuando el aliento haya escapado de mí?

Escuchamos historias, a veces lejanas, a veces no, de personas cuyo hilo de plata es cortado por una infinidad de motivos, nadie está excento del tramite de cruzar la intermitente línea y cambiar del carril de estar vivo al de estar muerto, niños, abuelos, padres, madres, jóvenes, bebés, todos sin excepción estamos expuestos, dadas las condiciones adecuadas, las probabilidades de supervivencia de cualquier persona se reducen a 0 y es justo ahí donde entro yo.

Muchas preguntas entraron en ese momento, algunas nuevas, otras no, por ejemplo: ¿Cuánta gente asistirá a mi funeral? Esta es meramente egocentrista, conozco a demasiada gente y algunas incluso se atreven a llamarse mis "amigas", así que la curiosidad es bastante, pero hubo una nueva pregunta que resonó más que las anteriores y esa fue: Si muriera ahora (que no es difícil de creer tomando en cuenta que estoy coleccionando enfermedades), ¿Me iría contento y tranquilo con la vida que dejo?

Esta pregunta todos nos la hacemos en X o Y momento de nuestra vida, y la verdad es que no estoy seguro de la respuesta, sé que no le debo nada a nadie, eso me confiere cierta tranquilidad y tampoco me he arrepentido nunca de mis decisiones, inclusive hace poco tomé una que me fue muy difícil, decidí luchar en contra de todas las posibilidades y le aposté mi resto a la más mínima y perdí, pero la tranquilidad que me dejó el haber luchado hasta el último momento es algo realmente extraordinario y básicamente ese es un gran razgo de mi personalidad, o por lo menos de la forma en que siempre he manejado mi vida, pero no estoy seguro que esto sea suficiente para poderme ir tranquilo de este lado, pero tampoco entiendo en que consiste aquello que me proveerá de la tranquilidad suficiente para hacerlo. He hecho el bien y el mal, he estado en muchos lugares y he hecho muchas cosas, he vivido menos que muchos y más que otros tantos, he visto a la muerte a los ojos y he visto a la vida gestarse en otros, he construido y he destruido, he sabido ver, escuchar, hablar, sentir, oler y entender y en otras ocasiones he sido un completo y total estúpido, he cometido muchos errores, he remediado algunos, empeorado otros pero aprendido de todos.

Probablemente tendría que preguntarme también si para morir tranquilo he cubierto los requerimientos básicos de mis aspiraciones, si he logrado las metas propuestas a la fecha en la que nos encontramos y dificilmente podría dar una respuesta afirmativa, aún me falta mucho que luchar en este mundo, tantas metas que alcanzar, tanto porque y por quién pelear, tantas expectativas propias y ajenas que llenar, pero si me lo preguntan, creo que tendría que responder: Sí, sí me iría tranquilo e invariablemente tendría que preguntar: ¿me extrañarías?

Que Dios te tenga en su santa gloria Tichi, te voy a extrañar y ya nos veremos en algún momento de aquél lado.

One Love!

jueves, 5 de marzo de 2009

Intoxicated with the madness, I'm in love with my sadness...

"Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre."
--Jaime Sabines.


Llevo un poco más de un mes sin poder escribir, pero existe cierta resistencia por parte de aquella región cerebral encargada de asimilar la magia de mis musas para después transportarla por medio de impulsos neuroquímicos hasta las puntas de mis dedos, mismos que no encuentran el ritmo adecuado para asestar certeros golpes sobre las teclas que se convertirán en un texto mas o menos decente.

He buscado la razón o razones que podrían causar este chingado tapujo mental, y sigo sin saber a que atribuirselo, probablemente hay algo que falta en este escenario, y por más que trato de encontrarlo, simplemente no sé qué es. Falta algo, lo sé, pero, ¿cómo encontrar algo si no sabes qué es lo que buscas?

Mis dedos crean un incesante tap tap tap en el teclado, pero el resultado no es más que basura mal oliente, Faulkner decía que todo escritor debía de tener un detector de mierda innato y a prueba de golpes, pero no hay que ir tan lejos para describir mi nivel actual de expresión escrita, en pocas palabras, un chimpancé escribe mejor que yo.

Espero salir de este agujero muy pronto, pues hay tanto que quiero expresar, pero simple y sencillamente no puedo hacerlo.

Hace poco experimenté una catarsis de proporciones considerables, espero tanta claridad junta no haya fundido algún fusible importante en aquello que protege mi cráneo, que de por sí, mi cerebro madreado sí está y ayudar a putearlo más con elementos ajenos no creo sea una opción lógica.

Quiero escribir y no puedo y el olor de la pudredumbre ya empieza a impregnar las paredes.

One Love!