sábado, 31 de enero de 2009

Wishin', and hopin', and thinkin', and prayin', planning and dreamin' each night of his charms. that won't get you into his arms!

"Pienso que el sueño existe porque existo;
pero si contra el mundo cruzo rostros
y de ligeros vientos alzo vuelos,
túnicas que no han de vestir estatuas,
y con palabras que después desaparecen,
violadas de improviso,
evoco su mirada y sus palabras: "cielo", "vida"
que eran como un andar a oscuras,
tan tristes como yo y como mi alma,
como cuando la noche se derrumba
y viene hasta mis manos decaída,
pienso que existo porque el sueño existe."
--Alí Chumacero


Anhelo es una palabra furiosa pese a lo que la gente pueda pensar, es desear con vehemencia conseguir cualquier cosa, mucho más fuerte que la esperanza que a mi parecer es algo tíbia.

Anhelar es desear algo fervientemente, es necesitar algo, lo que sea, pues es vital conseguirlo.

Hay muchas clases de anhelo, anhelo de amor, anhelo de paz, anhelo de justicia, anhelo de sinceridad, anhelo de certeza, anhelo de seguridad, todos ellos son necesidades primarias del hombre, anhelar es desear lo que no tenemos y nos hace falta.

El anhelo es distinto de la fe, la fe es creer en algo sin la necesidad de que haya sido confirmado por la experiencia o la razón, Sto. Tomás de Aquino dijo: "Tiene mucho más mérito quien cree sin ver que quien cree viendo".

Yo siempre fui un hombre de fe, siempre creí sin ver, nunca me senté a reparar en las consecuencias de seguir un camino de fe. No me refiero con llevar un camino de fe a la vida del monasterio, si bien existe una serie de nombres extraordinarios entre las filas del ejercito eclesiástico como el de San Charbel Mahklouf (de quién soy un ferviente devoto), no creo que esa vida ejemplar de privaciones y oración sea para mí, no por falta de cualidades pues la Teología siempre ha sido de gran interés para mí, pero creo que en realidad es de cada persona el elegir el sendero que le llevará a encontrar la verdadera fe, que no a Dios, pues es concepción particular de cada quien el encontrarlo.

Dios es un sólo, no importando la religión, puedes llamarlo Yavéh, Alláh, Huitzilopochtli, Vishnú, Krsna, Inti, Buddha... Y así como hay mil formas de llamarlo, hay aún más formas de adorarlo, pero en todas las religiones del mundo el común denominador es la fe.

Pero la fe no es exclusivamente para Dios, un animal tan polifacético y abigarrado como lo es el humano es capaz de expresar fe por muchas causas y en pos de esas mismas dar rienda suelta a sus más grandes anhelos e incluso albergar una esperanza.

Antes, este humilde servidor y adicto al placer ajeno que la gente en general conoce como: Mosco, tenía una fe inquebrantable y la fuerza suficiente para lograr sus anhelos, ahora simplemente espera poder concretar su meta más próxima que es a la vez, la más importante de su vida.

One Love!

1 comentario:

Anónimo dijo...

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