viernes, 31 de diciembre de 2010

MMXI


"Eres invulnerable. ¿No te han dado
los números que rigen tu destino
certidumbre de polvo? ¿No es acaso
tu irreversible tiempo el de aquel río

en cuyo espejo Heráclito vio el símbolo
de su fugacidad? Te espera el mármol
que no leerás. En él ya están escritos
la fecha, la ciudad y el epitafio."
--Jorge Luis Borges

Le hemos dado otra vuelta al sol, Y como todo ciclo que acaba, siempre es bueno poner en una balanza lo bueno y lo malo de este año que se fue para así poder ver en dónde fallamos y dónde acertamos para aplicarlo al año que sigue y lograr crecer como personas.

Este 2010 ha sido el año en que más conciertos he ido, pude por fin ver a los Pixies en vivo lo cual básicamente hace que pueda morir tranquilo, también profesionalmente fue un año de muchos logros y en cuanto a relaciones personales, fue bastante bueno.

Hubo cosas malas, claro, shit happens, pero la neta es que este fue un gran año, con un gran soundtrack y los extras en mi película personal se lucieron la mayoría, sí aportaron mucho a la trama.

La reflexión es una parte muy importante de la madurez que alcanzamos como personas y si bien estoy en contra de esta horrenda conversión a la vida adulta, nunca he estado en contra del crecimiento personal. Siempre me dediqué más al crecimiento intelectual y a la acumulación de conocimiento, no quisiera decir que sé mucho, eso sería simplemente estúpido de afirmar y tampoco creo que lo sepa, pero sí me jacto de aprender de mis errores y hasta el momento si no llevo un record perfecto, no me ha ido tan mal...

La gente tiende a hacer "propósitos" al sonar de las 12 campanadas que anuncian el último estertor del año con la falsa esperanza de cumplirlos, a mí no me gusta hacer eso, un propósito es la intención o aspiración de hacer o lograr algo, perdónenme, pero eso me parece muy laxo, yo por mi parte si voy a hacer algo lo hago y ya, sin necesidad de mentirme ni engañar a cual sea el Dios pagano que rige el año nuevo (¿será Cronos?).

En fin, este fue un buen año, no como el puto 2008, así que vengan las campanadas, el champagne y los afters whiskeros, que hoy ando de buenas.

P.D. Sin lugar a dudas, Roger Waters fue el mejor concierto que ha habido desde que él mismo tocó en el 2007...

One Love!